Voy manejando por la autopista en horas de la mañana. Me siento alerta y tranquila. Un gran autobús está delante de mí. No hay cola, sólo volumen. De repente el autobús se sale hacia la derecha y se coloca en el hombrillo aparentemente para estacionarse. En menos de lo que canta un gallo el chofer del autobús se reincorpora a la autopista y me saca del canal.. Me asusto y agradezco que en la maniobra de echarme hacia el canal de mi izquierda para que no me choque, no me pasa nada. Respiro.
En menos de lo que puedo imaginar una gran camioneta se lanza desde el canal rápido de la izquierda y atraviesa toda la autopista y se cruza a menos de 2 metros en frente de mí... No me la llevo por delante y estoy a salvo. Respi....
Viene una moto en sentido contrario. De frente a mí. Hacemos contacto visual. Me asusto al verlo de frente cada vez más cerca... Se le cae el casco y rebota hasta quedar debajo de mi camioneta... Me asusto. Vuelvo a mirarlo por un instante. Sigo de largo. El no lo sé.
Llego a mi consultorio... Primer paciente: Es su hora de llegada. Espero. A los 20 minutos recibo un mensaje: Estoy llegando. Media hora: Toca el timbre. Ultimo paciente del día: Una pareja nueva. 20 minutos después de la hora pautada para la cita, escribo un mensaje preguntando si asistirán. No hay respuesta. Después de media hora envío un mensaje diciendo que seguramente por la hora no asistirán. Me marcho. Dos horas después: Recibo mensaje diciendo: Disculpe. No pudimos asistir. Mi esposo no llegó a tiempo. Respiro.
En consulta y también en la calle, en el automercado, con mis vecinos, en familia... escucho las quejas sobre lo mal que está nuestro país y cómo cada quien va culpando al gobierno, a los bachaqueros, a la guerra económica y a cualquier otro que pueda aparecer en la foto.
En consulta y también en la calle, en el automercado, con mis vecinos, en familia... escucho las quejas sobre lo mal que está nuestro país y cómo cada quien va culpando al gobierno, a los bachaqueros, a la guerra económica y a cualquier otro que pueda aparecer en la foto.
Estamos en una situación precaria desde todo punto de vista, no sólo a nivel material sino a nivel emocional, político, económico. Y por supuesto, también en el nivel de conciencia individual y colectivo. Limitaciones en todo el entorno: Hora sin luz, días y semanas sin agua, escasez de medicamentos, de comida o comidas tan caras que no las podemos pagar... Papás y mamás cada día más desesperados porque no pueden con el costo del colegio, de los útiles, de los uniformes, de la comida... Padres que dejan de comer para darle a sus hijos... Gente que vende de todo para poder comer... sin saber cómo será el siguiente día... Incertidumbre total.
A nivel individual hemos perdido el respeto, la consideración y el amor hacia nosotros mismos y por supuesto hacia las demás personas.
A nivel individual hemos perdido el respeto, la consideración y el amor hacia nosotros mismos y por supuesto hacia las demás personas.
Cada día en consulta recibo más y más casos de violencia, de maltrato no sólo de los hombres hacia las mujeres sino también de éstas hacia sus parejas y sus hijos... Cada día veo más y más parejas que se relacionan desde la desconfianza, desde los celos, desde la rabia, desde el desamor, desde la falta de planes... desde seguramente la más baja autoestima individual y de pareja que haya visto en mucho tiempo... Y por supuesto, cero posibilidad de asumir su responsabilidad individual. Donde no hay autoestima, no hay responsabilidad.
Y me pregunto ¿Cómo vamos a salir adelante y crear un país próspero, respetuoso de los derechos de cada uno, honesto, responsable si a nivel individual somos irrespetuosos, groseros, violentos, deshonestos, tramposos Coincido con mi maestro Manuel Barroso cuando dice que
"Necesitamos recuperar nuestra autoestima, nuestra presencia, nuestra identidad, nuestra dignidad. Necesitamos trabajar en equipo, no importa el color de la camiseta, alineándonos todos con una sola VISION para una sola Venezuela."
Y me pregunto ¿Cómo vamos a salir adelante y crear un país próspero, respetuoso de los derechos de cada uno, honesto, responsable si a nivel individual somos irrespetuosos, groseros, violentos, deshonestos, tramposos Coincido con mi maestro Manuel Barroso cuando dice que
"Necesitamos recuperar nuestra autoestima, nuestra presencia, nuestra identidad, nuestra dignidad. Necesitamos trabajar en equipo, no importa el color de la camiseta, alineándonos todos con una sola VISION para una sola Venezuela."


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